Guacolda I de Aes Gener

La historia nefasta de esta central termoeléctrica comienza en 1995, con la inauguración de la primera unidad de Guacolda por parte del entonces Presidente Eduardo Frei, quien dijo: “El progreso de Chile no se detiene por problemas medio ambientales”, presagiando que 23 años más tarde y con 5 unidades que consumen carbón, este lugar se

La historia nefasta de esta central termoeléctrica comienza en 1995, con la inauguración de la primera unidad de Guacolda por parte del entonces Presidente Eduardo Frei, quien dijo: “El progreso de Chile no se detiene por problemas medio ambientales”, presagiando que 23 años más tarde y con 5 unidades que consumen carbón, este lugar se convertiría en una zona de sacrificio.

Huasco se convirtio de ser el balneario paraiso de Atacama y del desierto florido, a Zona de Sacrificio. Se industrializa desde 1950, por las alzas del hierro debido a la Segunda Guerra Mundial. Hoy, la zona cuenta con 5 unidades térmicas a carbón de la empresa Aes Gener, y que -hasta el 2017- también utilizaba petcoke, derivado del carbón de última calidad y prohibido en muchos países por considerarse un residuo peligroso. La combustión del petcoke durante más de 20 años produjo emisiones tóxicas con contenido de níquel y dióxido de azufre, entre otros metales, que han perjudicado la salud de los habitantes de la comuna de Huasco.

Aes Gener durante el 2021 vendió su participación en las 5 unidades de Guacolda a otro inversionista chileno (WEG) eludiendo el compromiso con la remediación ambiental y reconversión laboral de Huasco, y además perpetuando la incertidumbre sobre las fechas de cierre de esas unidades.